Las hoteleras españolas comprometen más de 5.000 millones para 250 aperturas en cinco años

Meliá y Minor lideran la expansión con foco en el lujo y destinos como Mediterráneo, Caribe y Oriente Medio

El sector se olvida de la propiedad y vira a un modelo con más gestión y franquicias para crecer

La inversión no solo irá a nuevas aperturas: prosiguen la rehabilitación y el reposicionamiento de activos

Las grandes cadenas hoteleras españolas han puesto cifras y calendario a su crecimiento para el próximo lustro. En conjunto, los grupos nacionales han comprometido unos 5.000 millones de euros en inversiones y prevén sumar alrededor de 250 nuevos hoteles hasta 2030. Este movimiento consolida un cambio estructural en el sector, donde las hoteleras ya no aspiran solo a ser propietarias, sino a gestionar, alquilar y franquiciar activos bajo un modelo “asset-right” que asegura la expansión sin depender exclusivamente del capital propio.

Meliá y Minor (antigua NH) concentran buena parte del impulso. La hotelera mallorquina prevé superar los 400 hoteles operativos en 2026 y anticipa 83 nuevas aperturas en los próximos años, partiendo de una base actual de 383 establecimientos. El plan de Meliá se apoya en una inversión superior a 575 millones de euros, destinada tanto a nuevas aperturas como al reposicionamiento de activos, con un foco claro en el segmento premium y de lujo, que representa el 78% de cartera. Su crecimiento se concentrará en el Mediterráneo, Caribe y Oriente Medio, con aperturas previstas entre 2026 y 2029 en destinos como Maldivas, Albania, Grecia, Arabia Saudí o Argentina, además de varios proyectos en España. El grupo ha optado por las joint ventures con socios locales frente a un menor peso de la propiedad, lo que le permite crecer sin tensionar balance.

Minor Hotels, por su parte, acelera el viraje hacia un esquema claramente más flexible que el aplicado en su anterior etapa. El grupo, con más de 640 hoteles en cartera, creará un vehículo inmobiliario para separar propiedad y operación, reciclar capital y reforzar el peso de la gestión y la franquicia. En 2026 tiene confirmadas 12 aperturas y contempla alcanzar 77 nuevos hoteles hasta 2030, tras firmar 40 contratos en 2025 y anticipar otros 25 a corto plazo. La mayoría de los nuevos proyectos se articulan mediante contratos de gestión o franquicia. Aunque Minor no ha concretado el volumen de inversión asociado, su estrategia pasa por ampliar su huella en Asia y Oriente Medio, sin renunciar a Europa y al Mediterráneo vacacional, incluidas residencias.

Barceló e Iberostar, más contenidos

Las cadenas familiares Barceló e Iberostar mantendrán un crecimiento más selectivo y basado en las fórmulas aplicadas hasta ahora. Barceló ha reiterado por segundo año consecutivo su intención de comprometer otros 500 millones de euros, lo que, en caso de mantener esta tendencia en el futuro —y nada a priori indica lo contrario—, implicaría destinar 2.000 millones de euros hasta 2030. Apoyándose en su sólida posición financiera, el grupo se ha asegurado 11 nuevas aperturas, 7 de ellas ya confirmadas para 2026, desde una base de 300 hoteles, priorizando destinos urbanos y resorts en mercados como el norte de África, Oriente Medio y el Mediterráneo.

La cadena de la familia Fluxá, Iberostar cerró 2025 con una cartera de 100 hoteles y destinará 1.000 millones de euros hasta 2028, aunque su crecimiento en número de establecimientos es más limitado, al estar sujeto a un intenso plan de reformas y reconversiones. Para este ejercicio tiene fijadas dos aperturas —Montenegro y Tanzania—, a las que se sumarán al menos otras dos para siguientes ejercicios. Mantiene su foco en activos de alta gama frente al mar en destinos clave.

Crecimiento con matices

Palladium Hotel Group afronta el próximo quinquenio con uno de los mayores compromisos de capital del sector: 1.100 millones de euros para 12 nuevos hoteles, desde una base de 40 establecimientos. Las aperturas se concentran entre 2026 y 2029, con proyectos en Nueva York, Barcelona, Ibiza, Jamaica o Vietnam, que combinarán propiedades de la familia Matutes con nuevos contratos de gestión y desarrollos residenciales.

Riu Hotels & Resorts, con cerca de 100 hoteles, prevé seis nuevas aperturas hasta 2030 —tres de ellas en 2026: Zanzíbar, Tailandia y Londres—, pero no ha detallado la inversión asociada. Su prioridad sigue siendo la renovación integral de su planta, hasta el punto de que muchas reaperturas, por alcance y presupuesto, equivaldrán a nuevos hoteles. El crecimiento se reparte entre destinos urbanos y vacacionales en Nueva York, México o Dubai.

Por su parte, el grupo Hotusa, dueño de la firma Eurostars se sitúa en una posición intermedia tras protagonizar un año lleno de actividad. Con 298 hoteles en cartera, prevé al menos tres aperturas en 2026 (Valladolid, Málaga y Viena), sin concretar el horizonte total ni el importe de inversión a destinar hasta 2030. En la actualidad está combinando la propiedad —112 activos— con contratos de alquiler y gestión, y mantiene su prioridad de expansión en Europa, especialmente en ciudades secundarias y activos de alto valor patrimonial.

Otra de las firmas que está moviendo el mercado es Sercotel, una de las gestoras con planes más ambiciosos en número de hoteles. Desde una base de 96 establecimientos, tiene confirmadas siete aperturas en 2026 y un objetivo público de alcanzar 150 hoteles en 2030, lo que supone sumar 54 nuevos activos. Internamente, el plan es incluso más exigente y eleva la cifra hasta los 72, apoyado casi exclusivamente en contratos de gestión —con un objetivo anual de 14 firmas al año— frente a 16 construcciones propias.

En el extremo opuesto, la cadena pública Paradores crecerá de forma muy limitada. Con 98 establecimientos y una inversión de 210 millones de euros para alcanzar su centenario con la red modernizada, solo prevé dos aperturas en el periodo, Ibiza y Veruela (Aragón), al centrar su esfuerzo en la rehabilitación de edificios históricos.

Una expansión marcada por las reconversiones

La transformación del sector hotelero español parte de una cartera de más de 2.000 hoteles tras cerrar el ejercicio con unos ingresos conjuntos por encima de los 15.500 millones de euros. Sobre ésta, se han confirmado 68 aperturas en el año en curso, una cifra que se eleva por encima de las 265 proyectadas para 2030. Aunque la inversión directa roza los 5.000 millones, el compromiso económico real es mayor si se incluyen las empresas que no han detallado cifras, proyectos no cuantificados, alianzas con terceros y otras oportunidades que surjan.

Más allá de las nuevas aperturas, una parte sustancial del capital seguirá destinándose a rehabilitaciones y reposicionamientos, una constante en todos los grupos para elevar la categoría de los inmuebles o adaptar activos existentes a nuevas insignias, una palanca que permitirá crecer sin construir y aumentar los márgenes de una industria que vive su mejor momento.

 

ELECONOMISTA | 24/01/2026